La fortuna, el ser o sentirse afortunado, lo relacionamos directamente con un factor externo como es la suerte. Algo, por otro lado, como que ya te hemos explicado que realmente no existe.

Por eso, es hora de que dejes de dejes de poner las expectativas de tu vida en la Diosa Fortuna y comiences a trabajar la creación de esa fortuna desde tu propio interior. Porque sí, aunque no lo creas, somos nosotros mismos los que creamos nuestra buena o mala fortuna.

De todo ello y de lo que debes hacer para cambiar tu mentalidad y sentirte un ser afortunado te hablo en el vídeo de esta semana….

Es hora de pulsar play para descubrirlo 😉

Para el psicólogo inglés, Richard Wiseman, encargado de estudiar la suerte y el impacto que genera en las personas, la suerte no es una habilidad mágica o el resultado del azar. Está directamente relacionada con cómo pensamos y nos comportamos.

El factor Suerte: The Luck Factor

Y para afirmar esto, Wiseman realizó un experimento denominado «The Luck Factor», publicado en la revista Skeptical Inquirer, en el que trabajó con grupos de personas:

  1. Un de personas que se sentían afortunadas y
  2. Otro grupo de personas que decían sentirse desafortunada.

A ambos, les propuso contar el número de imágenes que había en un periódico y, si lo acertaban, recibirían 100 dólares.

Así de sencillo…

La cuestión es que Wiseman había introducido en la tercera página del periódico un anuncio en el que decía el número de imágenes que había y que podían levantarse, decírselo y recibir directamente los 100 dólares.

Todas las personas que decían ser afortunadas vieron el anuncio, se levantaron y reclamaron su dinero. Sin embargo, aquello que decía no sentirse afortunados, no vieron el anuncio (que era a toda página) y siguieron contado hasta el final.

Un experimento en el que queda de manifiesto, sin duda, lo que decía: la fortuna está directamente relacionada con cómo pensamos y nos comportamos.

Los que se sentía afortunados vieron la oportunidad que tenían delante, los no afortunados, no se fiaron de que que veían y prefirieron seguir contando las imágenes; no creían en esa suerte que tenían delante.

Cambia tus pensamientos y cambiarás tu suerte

Si a ti te sucede lo mismo, si crees que eres una persona desafortunada, comienza a hacer hoy mismo el ejercicio que Wiseman propuso a los que se sentían desafortunados.

Reflexiona y escribe sobre todas las cosas buenas que tienes en tu vida, sobre todo lo bueno que te sucede a diario y busca el lado positivo y no el negativo para hacerlo.

Repítelo a diario y lee lo escrito el día anterior verás cómo, poco a poco, tus pensamientos serán más positivos y tú te sentirás más afortunado. 

Cambia tu patrón de pensamiento.

Coge lo que te sucede, esas cosas positivas que tienes, para decirle a tu cerebro que eres afortunado y crear desde ese nuevo pensamiento tu realidad.

Recuerda: La suerte existe cuando te sientes afortunado.